Soberanía energética

0

¿Sabías que el agua puede transformarse en combustible? Interrogó Guido Poloni, artista local, que presentó sus ensayos al pie de la ex usina Gral. San Martín. ¿Cuáles son los modos vigentes y alternativos de producir la energía que mueve a nuestro mundo? Fue la pregunta que movió al artista Guido Poloni a realizar ensayos sobre el arte, el transporte y el trabajo. “Estamos trabajando con un proyecto, una investigación desde el campo del arte sobre las energías, sobre todo el pensamiento que hay alrededor de la energía”, dijo a EcoDias.

El trabajo muestra tres ensayos lúdicos, donde se trabaja con la transformación del hidrógeno y la utilización como combustible. “¿Qué cuestiones políticas tienen, es posible ser soberano energéticamente, si es posible independiente energéticamente?” siguió interrogando, “¿es posible a través de un proceso pensarse de manera independiente o sin relación con los productores de energía y qué significa eso?”.

La muestra tuvo el complemento de una visita que comenzó en los Museos de Arte Contemporáneo, en primera instancia se visitó el “Parque Nacional El Chimango” según denominó Agustín Rodríguez al basural local, ubicado en Belisario Roldán y el estuario. En ese lugar señalizado por Rodríguez prosperan las ratas y los chimangos, “donde la ciudad se convierte en carroña, donde naturaleza y sociedad no son ámbitos separados sino partes de una misma realidad atravesados por intrincados intercambios”.

Los ensayos de Poloni no está relacionado con una faceta ecológica, “está relacionado con una cuestión política, para pensar qué significa que toda la energía que usamos esté proveída por dos o tres empresas, qué libertad te da eso, cómo se puede apropiar del territorio y recorrer los lugares. Aunque estemos hablando de energías limpias no tiene relación directa con lo ecológico. Tiene que ver con esta cuestión que para cambiar el modelo energético también hay que tener un cambio, hablar de las energías es también hablar de cómo uno elige vivir la vida, teniendo en cuenta un montón de condiciones con las que se puede y no competir. Me parece una locura pensar que se pueda vivir sin los hidrocarburos, es un sistema que ya está funcionando, de ponerse en competencia o tratar de armar todo el sistema de manera global, es bastante difícil o hasta ridículo. Me parece más interesante cómo se puede hackear el sistema y cómo desde pequeños grupos se puede trabajar de acuerdo al contexto, las posibilidades, no pensando de manera global sino de manera particular y local”.

Gestos cotidianos

“Energía” se logró gracias al subsidio otorgado por la Plataforma Futuro, “eso nos permitió hacer el trabajo junto a un tutor, que en este caso fue Pablo La Padula. El proyecto artístico personal de Poloni está vinculado con lo físico y con material teórico, desarrollo formal del mismo”. El programa está bajo la órbita del Ministerio de Cultura de Presidencia de la Nación. La actividad fue acompañada por el biólogo La Padula y el ingeniero químico Agustín D´Alessandro, perteneciente a la Universidad Nacional del Sur.

El interés del artista tiene que ver con su relación con Ferrowhite, “porque el tema de transporte y energía está muy presente acá, en mi trabajo personal vengo de ver las políticas, ver cómo manifestar esto”. Los ensayos se plasmaron en tres pequeños objetos, “algunos de ellos son interactivos: una bicicleta que produce hidrógeno, unas celdas, unos juegos; no es algo muy grande y estarán mimetizados con la muestra actual del Museo Taller”. A criterio del artista, Ferrowhite en el formato museo contemporáneo “es el más importante que tiene Argentina hoy. Me parece que al trabajar con herramientas, el trabajo, y así tiene una visión mucho más fresca que otros museos que tienen un patrimonio artístico y se tienen que ocupar de conservar algo desde un lugar muy tradicional”.

Poner a cargar el celular, cambiar las pilas de un control remoto, apretar la tecla para prender la luz no serán acciones habituales después del paso de Poloni por el lugar. “Los ensayos de Guido Poloni nos embarcan en la aventura de convertir cada uno de estos gestos cotidianos en un acto soberano” aseguran desde la entidad municipal. ¿Puede una persona, una familia o una comunidad producir por su cuenta y a su modo las energías que consume? “No hay respuestas, pero con el laboratorio salvaje de Guido intenta activar una imaginación utópica, menos interesadas en abolir o escapar del orden vigente y más en hackearlo para generar en sus intersticios otras formas de vida”. Según Rodríguez, esta es la estrategia del Chimango.

Participaron de la propuesta chicas y chicos del taller de serigrafía Prende, “estuvieron listos para comprobar que los átomos de hidrógeno pueden separarse de las moléculas de agua y así convertirse en combustible, para eso no hace falta un sofisticado laboratorio sino unos cuantos frascos de cocina, algunos globos de cumpleaños y un poco de soda cáustica, o mejor que en manos de Guido casi cualquier cosa estalla. Y con la explosión la intriga despierta, y que la intriga de hambre, y que para el hambre no hay nada mejor que el chocolate y las tortas que prepararon las Amigas de la Asociación, y lo hicieron encendiendo horno y hornallas que emplean el mismo gas que está en la base de todos los procesos que emplea el Polo Petroquímico, pura energía que se transforma”.

Autor: Redacción EcoDias

Compartilo!

Deje su comentario