¿Rompecabezas, caleidoscopio o strudel?

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Ana Miravalles y Héctor Herro participaron de las VII Jornadas de Investigación en Humanidades con una conferencia que interrogó sobre los criterios y metáforas que ordenaron y ordenan el archivo de Ferrowhite Museo Taller.
“Todos los documentos, fotos y papeles llegaron al Museo al momento de su fundación, hubo desde el principio un trabajo de ordenamiento”, introdujo la licenciada Ana Miravalles, integrante de la institución municipal. Buena parte de la documentación fue resguardada por Adolfo Repetti, mucho se hizo durante el período que estuvo bajo la dirección de Reynaldo Merlino, otros aportes fueron realizados por Cristian Peralta, Nicolás Testoni, Carlos Mux, entre otros.
 “Una de las prioridades fundamentales del Museo fue y sigue siéndolo el registro de las entrevistas a trabajadores ferroviarios y portuarios, en el transcurso de ellas muchas personas continuaron acrecentando las donaciones de fotos, papeles y documentos, les dimos un primer orden y fueron quedando en esas cajas y sobres” recuerda la historiadora. “Hace unos años retomamos estos materiales, bajo la dirección de Nicolás Testoni y con la colaboración de Héctor Herro, en cuestiones que tienen que ver con las fotografías, con la información de mucho material histórico y entonces lo que tratamos de repensar y ajustar un reordenamiento y una actualización del trabajo en el archivo del Museo”.
El archivo respondió, por lo tanto, en distintos momentos a diferentes motivos. “El planteo de la ponencia apunta a las posibilidades de ordenamiento, que son muchas, y lógicamente responden a las distintas necesidades y objetivos que tiene el archivo, más allá de una cuestión profesional básica: respeto a la proveniencia, a la conservación del orden en que los materiales llegan. La verdad que esto no siempre es posible, por las circunstancias en las que lo hacen, muchas veces no lo hacen de primera instancia sino que la donación pudo haber atravesado dos o tres manos, y por consiguiente, dos o tres ordenamientos sucesivos”. Otra posibilidad de reordenamiento surge de poner los materiales a disponibilidad, “aparecen múltiples lecturas tanto de los documentos como de las fotografías, los objetos, el orden natural que tiene el archivo en relación con lo cronológico, y es el primero que se nos ocurre, aparece un ordenamiento más interesante, uno que surja ya no de una lógica cronológica o filológica, sino que poniendo las imágenes en contacto entre sí aparecen nuevas significaciones y nuevos planteos”. Las nuevas inquietudes están vinculadas al objetivo del Museo Taller, la interrogación, “queremos generar bases de datos básicas pero muy flexibles, accesibles, que permiten distintos criterios de búsqueda, de asociaciones y los elementos digitalizados y catalogados pueden ser rápidamente reagrupados bajo nuevos criterios de búsqueda, de esa manera tenerlos disponibles”.
Punto de partida
El archivo de un museo es uno de sus recursos fundamentales para el trabajo interno y el armado de muestras, “Ferrowhite es un museo comunitario, trabaja simultáneamente con el contacto constante con la comunidad de referencia en el barrio en el que está emplazado, por su temática como trabajadores ferroviarios, portuarios, de la Usina, tanto con este contacto y con todo lo que han ido aportando y aportan constantemente para la construcción de este museo”. Las historias, las fotografías, los objetos se refieren al resultado de un trabajo enérgico con la comunidad, “es un ida y vuelta constante”.
Miravalles cuenta un caso, “hace un tiempo incluimos en la muestra una pala que se utilizaba para hacer ciertos trabajos en el puerto, una persona se acerca y nos dice que su familia en White tenía una fábrica de palas”. El visitante aportó papeles vinculadas con esta fábrica, “tenían que ver con especificaciones de lo más interesante acerca de una diversidad de palas que se fabricaron en Ingeniero White, entre las cuales estaba la que habíamos puesto en la muestra”. Ferrowhite es un organismo vivo, porque son alimentados constantemente por la comunidad que participa, “salen en la muestra, en las visitas escolares, en las publicaciones”.
Una meta emprendida es la consulta del archivo por parte de los interesados, tanto en Historia como en otras áreas, que tengan que ver con la economía o la sociedad local. “Un archivo de registro de personal va a interpelar a las personas a las que le interesa la Historia, pero muchas veces vienen personas interesadas en buscar datos de sus familiares, ha venido gente del extranjero a realizar averiguaciones, gracias a que esta base de datos empieza a funcionar con cierta eficiencia en muchos casos hemos podido responderles, y eso nos alegró mucho, formar parte de la vida activa de la comunidad y en el sentido más amplio, la educativa, la universitaria”.
Saltos
“¿Rompecabezas, caleidoscopio o strudel?” fueron los términos planteados por un filósofo, estudioso de los temas de la fotografía. “Ante el tiempo de Georges Didi-Huberman expone este planteo, tomándolo de Walter Benjamin. No tomar el tiempo como una continuidad absoluta sino como a grandes saltos. Didi-Huberman los reelabora y a partir de allí hemos tomado esto como estímulo para retomar nuestro trabajo”. El rompecabezas tiene que ver con la posibilidad de recomponer una imagen ideal del pasado, por otro lado, el caleidoscopio es la posibilidad de hacer combinaciones siempre nuevas. Finalmente, la propuesta de pensarlo como un remolino vertiginoso, “es el que constantemente remueve las piezas en cuestión, y es el punto a partir del cual es posible pensar nuevas combinaciones, es ahí que la palabra remolino en alemán sería strudel, nos permitimos el chiste de terminar la exposición en las jornadas comiendo una espectacular tajada de strudel”.
Autor: Redacción EcoDias
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