Jacarandás en la ciudad

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“Casi azul no es azul/ casi violeta no es violeta/ pero cuando caminamos sobre sus flores/ caminamos sobre el cielo” es la sensación que los bahienses tienen desde el mes de noviembre con el florecimiento de los jacarandás, y bien describe Silvina Ocampo en sus versos. El Recomendado de la semana en El Diario de Bahía.
Estos árboles que regalan su particular colorido, llegaron a la ciudad en los años 2002 y 2003, fueron producto de una donación muy importante de la Iglesia Adventista del Séptimo Día para el municipio. Provenientes del sur de Santa Fe y el norte de la provincia de Buenos Aires, los 800 ejemplares fueron plantados como experiencia piloto en las calles Undiano y Brandsen, entre Saavedra y el entubado del Arroyo Napostá y en Brown, entre Misiones y España.
Sin dudas, su verdor y su florescencia permanente en verano contagió a muchos vecinos para realizar plantaciones particulares, es así que podemos encontrar jacarandás en la Peatonal Drago y hasta en Azara al 800, frente al Parque Independencia.
El jacarandá es un árbol típico de Argentina,  “es uno de los árboles nativos más bellos y representativos de la flora argentina, razón por la cual se lo emplea en muchos países del mundo para ornamento de espacios públicos, semipúblicos y privados”,  apunta el ingeniero agrónomo Norman Diseck, autor de Patrimonio Verde Urbano, una publicación del año 2009. Si bien no es originario de esta región, lugar de caldenes y chañares, ha logrado adaptarse al suelo y el clima, requiere sitios protegidos de los excesivos fríos.
Las plantaciones particulares no han tenido en cuenta los anchos de las veredas que requiere esta arboleda ni tampoco la existencia de cañerías de servicio, puesto que como cualquier otro, exige mantenimiento, poda y conducción para un crecimiento favorable, que cumpla con el fin de adornar y brindar un espacio verde sin peligros.
Las veredas adecuadas deben ser medianas y grandes, con 5 o 6 metros de separación entre ejemplares. Las corolas que conforman la floración son “espuma y papel de seda”, tal cual cantábamos con María Elena Walsh, y si quieren aprovechar su sombra, hay que sentarse una mañana después de los trámites o una tarde de mates en un banco de la Plaza Rivadavia.
Fotos: Portada: Plaza Rvadavia. Galeria: Peatonal Drago. Berutti primera cuadra. Azara al 800
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