Festival

0
Dos leones tomaron la Plaza Rivadavia, banderines y platillos llamaron la atención de una danza milenaria que se disfrutó en familia.
“Lo que van a ver es el bautismo de un león chino, consiste en darle un nombre para darle vida”, anunciaron los organizadores para dar comienzo al festival. Lu Sulan, señora que integra la Cámara de Comercio de Ultramar y Ricardo Margo, director de Cultura municipal fueron los encargados de participar de la ceremonia, en la que se realizó “el clavado de pupilas”, uno de leones pertenece a la escuela Xiwang Wushu Bahía Blanca.

Qué buena tarde

Inaugurando el mes de diciembre a toda fiesta, la muestra de Cultura China dejó a grandes y pequeños perplejos de tanta actividad desarrollada. Los banderines con los colores de los emblemas de China y Argentina decoraron el sector de la Plaza Rivadavia frente al municipio, el momento clave se dio a las siete de la tarde cuando la Danza del León llegó y extasió hasta los paseantes desprevenidos, que se sumaron. La tarde iluminó el escenario mientras el público se sentaba o buscaba el mejor sitio posible para ver los espectáculos. Los colores de las banderas en el marco de los jacarandás y el verdor de los árboles del espacio recreativo fueron parte del colorido especial en unas horas frescas, que promediaban apenas los 20 grados.
Uno de los leones era local y el otro llegó desde la ciudad de La Plata. Una vez comenzada el ritual de llamamiento, los tambores, platillos y un gong dieron la señal de una coreografía bien estudiada. La Danza del León está conformada por bailarines acróbatas, que tienen movimientos inspirados en kung-fu. Jinete y acompañante conforman uno la cabeza y las patas delanteras, y otro, la espalda y las patas traseras. Uno más liviano y ágil y el segundo fuerte y hábil en desplazamientos aéreos. La tradición china indica que estos leones denominados sureños, son acompañados por una comparsa de danzarines que queman petardos a su paso, para llamar a la buena suerte. Dentro de los leones del sur es posible reconocer dos escuelas, Fut san y Hok san, en el primer caso pertenece a la escuela más vieja y tradicional, su danza incluye posturas de Wushu y en el Hok san, se realizan posturas y movimientos más relajados.
El león consta de varias partes vistosas, de fuerte presencia, cuenta con un cuerno en la cabeza, que le sirve para ahuyentar el mal, acompañado de un lazo rojo y un espejo en la frente, para reflejarlo. “Usualmente los leones se ven en las fiestas y en las celebraciones del año nuevo chino, pero ellos son buenos para cualquier ocasión especial, sean cumpleaños, bodas, inauguraciones de negocio y empresas”. La Danza del León atrae la buena suerte para todo el público y espanta los malos espíritus, antes era protagonizada únicamente por varones, esto cambió a partir del siglo XX. “Hay muchas leyendas acerca de su inicio, una de ellas cuenta que un monstruo atacaba una aldea una vez por año, se comía toda la comida y a los bebés, hasta que un día un monje vino a la ciudad y lo domesticó con un lazo rojo alrededor del cuerno. Ahora el monstruo actúa como el guardián de la aldea y protege a todos sus habitantes”. Otra versión habla de que se le cortó la cabeza pero una divinidad de la clemencia lo trajo de nuevo a la vida.

Trabajo en conjunto

La organización del evento estuvo a cargo de la escuela Xiwang Wushu Bahía Blanca, que contaron con el apoyo de la entidad platense. Las escuelas de Tai chi realizaron demostraciones, los practicantes involucrados pertenecían a Sheng Tai Chi Chuan, Trazos de Oriente, Ching Ang, Taijiquan Tradicional de la Familia Yang. El Tai chi chuan es un arte marcial, que hoy en día es realizado por miles de personas en el mundo, vinculada a la búsqueda del bienestar mental y físico, habitualmente en China se ve a personas de cualquier edad practicarlo en parques, plazas y paseos públicos.
Las rutinas de wushu que se realizaron fueron de manos vacías y con armas, este deporte es de contacto y exposición, tiene su origen en las artes marciales chinas tradicionales y fueron demostradas por las y los integrantes de la Escuela Xiwang Bahía Blanca y Xiwang La Plata, quienes conforman equipos de competición y exhibición.
Otro atractivo del evento lo constituyó el juego jian zi, también conocido como “gallito”, el mismo marca el desafío de mantener en el aire una pluma, sin poder tocarla con las manos ni paletas ni raquetas. Requiere el manejo diestro de los pies, actualmente ha generado muchos simpatizantes en muchos países europeos, suele verse a los jugadores en la calle o en los parques realizándolo, también es parte de una práctica artística.
Moncho, el león bahiense, hizo su primera danza en el festival y no solo se despertó él sino que muchos niños y niñas pudieron disfrutarlo con gritos y alabanzas, esperemos volver a verlo pronto.

Autor: Redacción EcoDias

Compartilo!

Deje su comentario

A %d blogueros les gusta esto: